La tecnología de las baterías ha ido evolucionando progresivamente en los últimos años y está teniendo problemas para seguir la demanda de los dispositivos (portátiles, smartphones, etc.). Mucho se ha hablado del grafeno, ese componente puede ser la cura para todos los males en la industria del hardware y, por supuesto, esto incluye las baterías.
Las limitaciones de espacio y las complicaciones con las tolerancias de carga y descarga hacen que los dispositivos que alimentamos actualmente con baterías de iones de litio tengan serias deficiencias, especialmente en cuanto a la limitación de su autonomía y la vida útil que tienen en cuanto a ciclos de carga.
Sin embargo, en los últimos años la tecnología ha dado un paso de gigante desde que han empezado a experimentar con el grafeno, un material que puede hacer que las baterías de nuestros equipos solucionen todos estos problemas proporcionando una vida útil mucho más larga, con ciclos de carga más cortos y, además, una mejor autonomía.
El grafeno es una capa de carbono que tiene tan solo un átomo de grosor. motivo por el que sus propiedades cambian y se convierte en lo que se considera como un superconductor de la electricidad.
Esto es especialmente valioso dado el hecho de que la mayoría de materiales que usamos para conducir la electricidad tienen una cierta cantidad de resistencia, la resistencia eléctrica interna es el motivo por el cual todas las baterías tienen el llamado límite de drenaje que no pueden superar de ninguna manera.
El grafeno aumenta drásticamente este límite debido a su falta casi total de resistencia interna, motivo por el cual también prácticamente no se calienta y no es necesario utilizar ningún tipo de disipador. Por este motivo, no es complicado imaginar varias capas de grafeno en una batería, lo que supondría un límite de drenaje muy elevado, con una alta carga eléctrica y sin generar calor ni peligros.
En teoría podríamos crear una batería de iones de litio mejorada con grafeno para que sea capaz de cargar y descargar cómodamente grandes amperajes, y hacerlo sin afectar gravemente a su longevidad ni suponer un peligro. De hecho, si las afirmaciones actuales son correctas, el grafeno puede incluso aumentar considerablemente el número de ciclos de carga que soportaría una batería.
¿Se pueden conseguir ya baterías de grafeno?
A principios de 2020 ya había compañías pioneras en el desarrollo de este tipo de baterías, entre las que se encuentran Elecjet con su Apollo Traveler y los power banks de G-Pro que, en teoría, utiliza una batería de iones de litio mejorada con grafeno y que su versión de tan solo 2000 mAh cuesta 60 dólares.
No obstante, más allá de esto todavía no hay ningún producto comercial, incluyendo smartphones o portátiles, que cuente con este tipo de baterías. Se van dando pequeños pasos hacia esta tendencia pero la cosa va muy lenta y no se prevé una utilización comercial hasta dentro de unos años y de hecho en pleno 2021 no hay ningún producto basado en esto a la vista, por lo que queda un largo camino por delante
Nuestros amigos de Canaltech tienen un video explicando el futuro de las baterias de grafeno :